¿Dios está de moda o es algo más?

Desde las ideas de tendencia, desorden y búsqueda de respuestas y valores, Javier Martín-Gamero, debatiente de CUNEF y del Colegio Mayor Jaime del Amo, aborda una cuestión actual y trascendente: el auge de la fe en los jóvenes. ¡Imperdible artículo!
High angle of catholic young men and women holding each other hands while praying together around a table with a christian cross

En los últimos años, se ha vuelto cada vez más visible un fenómeno que desconcierta a quienes pensaban que la religión era cosa del pasado: el regreso de Dios a la vida de los jóvenes. No se trata únicamente de versículos en biografías de Instagram, podcasts sobre fe o artistas que dedican álbumes a su relación con lo trascendente. Lo realmente significativo ocurre en el día a día: misas llenas incluso entre semana, gente rezando el rosario en el metro, grupos de jóvenes que buscan formarse y vivir conforme a valores sólidos. 

La tentación inmediata es etiquetar este fenómeno como una moda. Al fin y al cabo, vivimos en una época donde casi cualquier cosa —un estilo de vida, una estética, incluso una opinión— puede transformarse en tendencia repentina. El auge de comunidades juveniles, retiros y grupos parroquiales podría explicarse como un efecto de pertenencia: muchos se suman porque es lo que se lleva, porque no quieren quedarse fuera de un movimiento que gana fuerza. Un deseo de formar parte de algo más grande, pero no necesariamente más profundo. 

Sin embargo, esa explicación, aunque tentadora, es insuficiente. La sociedad actual ha promovido durante décadas un modelo de vida centrado en la gratificación inmediata y en la ruptura de vínculos estables. Se ha trivializado el amor y el compromiso, y se ha presentado la ausencia de valores como libertad. El resultado es un desorden que afecta profundamente a la vida personal de muchos jóvenes, que se sienten perdidos frente a la falta de sentido y guía moral. Una corriente cultural que, presentada como liberadora, ha generado lo contrario: una profunda desorientación interior. 

Es aquí donde Dios y la Iglesia vuelven a tomar relevancia. La Iglesia, con sus más de dos mil años de historia, aparece como un faro en medio del desorden. Muchos jóvenes se acercan a ella no por moda, sino porque encuentran en Dios una respuesta real a una necesidad profunda: la de ser y sentirse amados. Frente al vacío dejado por corrientes que prometían libertad y solo ofrecieron caos, la Fe ofrece orientación y un sentido que sostiene la vida. Es un retorno a la fuente de valores que durante siglos articuló la vida personal y comunitaria. 

Lo que algunos llaman tendencia, en realidad, es búsqueda: búsqueda de sentido y de verdad. Y es precisamente esa búsqueda la que muestra que no estamos ante un fenómeno pasajero, sino ante un movimiento que responde a necesidades humanas permanentes. 

Así pues, el debate está servido.

Artículos relacionados

PPMK5URPEBHOHISAH7QXWWFEYA
El confinamiento ha hecho mella en todos nosotros. Noelia Marfil, estudiante de Segundo de Bachillerato del Colegio Maristas, nos trae a debate cómo en particular a reaccionado la llamada Genreación Z.
doctor-563429_1280
Claudia Ortega, estudiante de Higiene Bucodental, miembro de Club de Debate Dilema Sevilla y mejor debatiente de la Liga del Ayuntamiento de Sevilla en 2022, nos plantea esta gran pregunta, y nos demuestra que, no siempre, las cuestiones jurídicas o «de letras» son las más interesantes. ¿Y tú, tienes clara tu postura?
IMG_5908
Pedro Miguel de Paz Macías, estudiante de 2º de Bachillerato en St Mary´s School Sevilla, un pequeño debatiente con un gran recorrido: ganador del Torneo de Debate organizado en Mérida, subcampeón de la Tercera Edición del Torneo de St Mary´s School y mejor orador de la liga de debate del ayuntamiento de Sevilla. Lo hemos tenido este finde debatiente en el Senado, y te propone, a ti, esta interesante pregunta, ¿tienes ya clara tu postura?
X