¿Están los staff suficientemente valorados?

Es Manuela Piera, estudiante de trabajo social y coordinadora de actividades de Cánovas Fundación, quien pone sobre la mesa el mundo que hay detrás de los atriles, las acreditaciones y el cuidado de los detalles que es imprescindible y, de vez en cuando, invisible.
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El mundo del debate es un magnifico entrenador de capacidades. 
A simple vista, las capacidades que el mundo del debate puede entrenar, por ejemplo, son la capacidad de trabajo en equipo, de liderazgo, de oratoria, la capacidad de superación, de decisión en caso de los jueces, la capacidad de estructurar…
Pero escribo esta columna de opinión para advertir de ciertas capacidades que se nos están escapando, que no estamos mirando ni atendiendo, porque son eclipsadas por etiquetas que hacen que infravaloremos roles que, en debate, son tan importantes como los jueces y los participantes. 
Como no podía ser de otra manera, hablo de los Staff.
A mi juicio, los Staff están etiquetados de pardillos, de novatos, e incluso he llegado a oír alguna que otra vez que son ‘’los tontos de las botellas de agua y del tiempo’’. 
No os voy a negar lo innegable, parte de su función es controlar el tiempo, poner botellas de agua y dejar la sala siempre a punto para el siguiente debate. 
Pero creo que, como todo en la vida, siempre hay más. Siempre hay que mirar más allá de los prejuicios y las etiquetas. Al igual que un introductor no es sólo el que suelta su discurso aprendido de casa y ya está. El Staff no es sólo quien pone el Stop Watch. 
Si podemos apreciar las capacidades que tiene o que pone en marcha un debatiente o un juez en un torneo, creo que deberíamos hacer lo mismo con los Staff, porque están llenos de ellas y ni si quiera nos paramos a observarlas.
¿Todo el mundo sirve para ser Staff? Sí, porque todo el mundo puede conseguirlo, pero la experiencia es un grado. Aunque me atrevería a decir que no todo el mundo está hecho para esto. Tienes que estar hecho de otra pasta. Dejadme que os lo explique…
En primer lugar, los Staff son personas sin ego, es decir, no buscan reconocimiento público. Porque el trabajo del Staff no se ve, no se nota, pero es fundamental. Es como el motor de una máquina, no se ve por fuera, pero sin él no funcionaría. 
En segundo lugar, son personas altruistas, humildes y serviciales. Por desgracia, en la sociedad en la que vivimos, la capacidad de entregar tu tiempo a los demás sin recibir nada a cambio, se está perdiendo exponencialmente. En términos generales, parece que solo nos mueve el poder, la ambición, el éxito y el dinero. Y para ser Staff tienes que poner a los demás y al torneo por encima de ti mismo, de tu ambición, tu egoísmo, tu soberbia y de tu afán de protagonismo. 
En tercer lugar, el Staff es una persona comprometida, generosa y disponible. Con esto me refiero a que no le importa qué función llevar a cabo. En los torneos, los Staff a parte de poner el tiempo, también montan, limpian y desmontan salas, recogen, ponen y quitan la merienda, y hasta a veces cocinan para 200 o friegan paelleras. 
Por último, y para mí lo más importante, son personas entusiastas, implicadas, apasionadas y con ilusión. Porque sigo sin negar lo innegable, y a veces te toca hacer cosas que no gustan, a veces ser Staff puede ser un poco tedioso, por eso se necesitan personas con ganas e ilusión a las que no le importe desmontar una sala o cocinar toda una mañana.
En definitiva, creo que detrás de las etiquetas, de los juicios y los estigmas, hay una calidad humana admirable que consigue humanizar este mundo que, muchas veces peca de una incansable competición de egos y de colección de títulos. 
Miremos más allá. Atrevámonos a no quedarnos en la superficie. Valoremos todos los roles. Pongamos en alza cada una de las capacidades que este mundo nos ayuda a entrenar. 

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