Los pasados 27 y 28 de febrero la Universidad Villanueva, de Madrid, acogió el I Torneo San Raimundo de Peñafort, en el que un total de 12 equipos pasaron dos días en intensos enfrentamientos desde los atriles. Organizado por Learn By Talking y la Universidad de Villanueva, fueron una jornadas inolvidables para todos los debatientes.
Los debates en sala, marcados y caracterizados por un alto nivel y rigor académico, giraron en torno a la pregunta:
¿Deberían eliminarse los decretos-ley?
Esta pregunta, de gran relevancia y actualidad en la vida política de nuestro país, obligó a los participantes a investigar sobre los límites de la separación de poderes o la urgencia legislativa, entre otros temas fundamentales, para poder defender las posturas en esta compleja cuestión desde la perspectiva constitucional de un Estado de derecho como España.
El formato de competición fue diseñado para exprimir el talento de cada orador. Bajo el clásico sistema suizo, los equipos se enfrentaron en cuatro rondas de fase de grupos. La tensión fue en aumento, especialmente tras los cruces de cuartos de final, en la que los equipos ya pensaban en la final del torneo como principal objetivo. En semifinales, la Universidad Pontificia Comillas (ICADE-Cantoblanco) se midió contra la solidez del CEU San Pablo 2, mientras que Dicentis e ISDE 1 protagonizaron el otro choque.
La esperada gran final enfrentó a ICADE-Cantoblanco y Dicentis. Tras un intenso enfrentamiento, Dicentis logró imponerse, alzándose con el título de campeones de esta primera edición del torneo. El éxito fue premiado con un reconocimiento que supone una gran oportunidad: becas del 50% para cursar estudios de máster en la Universidad Villanueva, una apuesta decidida por el futuro profesional de estos jóvenes talentos.
La organización del torneo quiso tener un reconocimiento para aquellos oradores que destacaron en especial en cada una de sus posturas, poniendo así en valor también el talento individual de los participantes: Mejor orador, Félix Ortega, de ISDE; mejor introductora, Alba Jiménez, de UAH; mejor primer refutador, Lucía Sastre, de UAH; mejor segundo refutador, Marcos Abellán, de UAH; y mejor conclusión: Jade Estrada, de CEU San Pablo.
Un momento emotivo se produjo cuando el equipo de staff, que acompañó y guió el desarrollo logístico de las jornadas, entregó uno de los premios individuales, un gesto de la organización que reconoció no solo al ganador de éste, sino el valor humano y el trabajo esencial que los equipos de staff realizan en los torneos.
Como broche de oro a dos días de intensa actividad intelectual, la Universidad Villanueva ofreció un cóctel con barra libre para todos los asistentes. En este espacio, lejos de los atriles y la presión de los cronómetros, los debatientes de diferentes universidades compartieron impresiones, celebraron el compañerismo y brindaron por el éxito del I Torneo San Raimundo de Peñafort.
Y hasta aquí la crónica. Pero nos vemos, como todos los martes, en ElDebatiente, la casa común del debate en español.