Hay cosas en la vida que solo pueden vivirse una vez: en debate, sin duda una de ellas es el Torneo Nacional de Debate Tres Culturas, que celebró su XVI edición este pasado 23, 24 y 25 de abril en la Universidad de Córdoba, organizado por la Asociación Juvenil de Debate Dilema. Más de 200 participantes entre debatientes, formadores y jueces se encontraron para demostrar, un año más, por qué este torneo es tan especial dentro del circuito.
Y es que, como os decíamos, lectores, el Tres Culturas no es un torneo cualquiera. Es una competición reservada exclusivamente para debatientes novatos, aquellos que han comenzado su andadura en el circuito universitario durante el presente curso. Y es precisamente esta condición la que lo convierte en una experiencia única. Para muchos es en este encuentro donde se conoce a la generación de debatientes con la que compartirán años de torneos, amistades, sanas rivalidades, y mucho aprendizaje. Este torneo representa ese despliegue de canteras de los diferentes clubes, que demuestra presente y futuro del debate universitario. La pregunta que vertebró esta edición era la siguiente:
¿Se deben prohibir las redes sociales a los menores de 16 años?
El tema llevó a los 32 equipos participantes a navegar cuestiones como la libertad, la protección de los menores, la salud mental, la regulación tecnológica y la responsabilidad pública. Los equipos se midieron en una fase inicial de cuatro rondas clasificatorias, este año, y por primera vez, disputadas en formato suizo. De las rondas clasificatorias el torneo dio lugar a unos octavos y cuartos de finalque desembocaron en unas semifinales de enorme intensidad: UC3M se enfrentó a EDEM, mientras que el IEB hizo lo propio frente a ADUEEE.
La gran final enfrentó al equipo madrileño UC3M frente al equipo vasco ADUEEE, alzándose el primero con el título de campeón del XVI Torneo Tres Culturas. Dilema quiso reconocer, además, el mérito de algunos nombres que brillaron con luz propia. Ferrán Casamayor Moragriega (USJ) fue reconocido como mejor introductor; Alejandro Martínez Ferreira (UC3M), como mejor primer refutador; Ana Varela Pose (UC3M), como mejor segunda refutadora; y Laura de Torres Suárez (Cánovas Fundación), como mejor conclusora.
El galardón a mejor oradora del torneo lo recibió Mora Spina O’Brien (UC3M). Con respecto a los formadores, una parte vital de este torneo, Nicolás Valle Rodríguez fue reconocido como el mejor. Fue precisamente este último premio el que marcó una de las anécdotas de la edición, con un trofeo en forma de cabra como guiño al GOAT del torneo.
Tras los atriles, el debate ya más distendido tuvo lugar en La Fontana donde se celebró, precisamente, la fiesta del torneo: un local que albergó a los más de 200 participantes que disfrutaron de una cena tipo cóctel y mucho ambiente.
Y es que si desde la organización tienen, año tras año, como objetivo, ofrecer a quienes llegan por primera vez una experiencia de calidad, no podemos más que decir que ha cumplido con sus metas, pues el Torneo Tres culturas ha vuelto a demostrar ser exigente en lo académico y memorable en lo humano.
Quizá sus debatientes no puedan volver a disfrutar de las siguientes ediciones de esta competición, pero nosotros estaremos ahí, para narrarlo, así que ya saben, nos vemos pronto aquí, en ElDebatiente, la casa común del debate en español.