Al final del ciclo

Este año, la SIPE ha sido la combinación perfecta de aprendizaje y diversión con discursos hablados, y alguno que otro cantado, permitiendo a alumnos de ESO y Bachillerato ser diputados por tres días.
SIPE-2020

Creo que uno de los mejores consejos que me han dado en mi vida ha sido: “Tienes que aprender a priorizar”. Y lo cumplo, o al menos lo intento. Pero hay una fecha en especial en la que la lista de prioridades se queda en un segundo plano. Una en la que vuelvo a acercarme a el chaval que se aventuró en una simulación. En la que durante un fin de semana vuelvo a ver las sonrisas y el brillo en los ojos de los que aún creen un poco en esta pachamama que llamamos política. La SIPE

Este año hubo una reclamación fundamental. Así me lo comentaba Amelia Navas, presi de Renovación. “El año pasado se nos fue de las manos con el cachondeo, y queríamos demostrar que nos lo podíamos tomar enserio”. 

La estructura, aun así, era la misma. Lo que cambiaba era la actitud con la que se enfrentaban a la simulación. “Muchas veces se dice que los jóvenes no tenemos interés en la política”— me dice Ariana López, presi de Tradición — “Eso es mentira, lo que no nos gusta es la política que se hace”. Y ellas se disponen a cambiarlo.

La composición de la cámara, eso sí, ha sufrido algunas modificaciones. Nacionalistas, el grupo secesionista del Congreso, liderado por los rufianes Jose Luis Navas y Lorenzo González, consigue apropiarse de la bancada central, relegando a los renovacionistas a una esquina.

Es solo el primer día, pero la tensión se palpa en el ambiente. Siendo claros, el presidente de Progres, Francisco Hernández, lo tiene complicado para que salga un gobierno. Más teniendo en cuenta que para lograrlo depende de cifras ajustadas. Aun así, eso no le impide mofarse con su avioncito de juguete.

La presentación es tensa. Los discursos corrosivos. La VOZ de la diputada Cristina León comienza a irse, y la sonrisa del que pronto será presidente se mantiene. 

La seriedad en cuanto a las pancartas en comparación con años anteriores es notoria. Aun así, la presidenta de la cámara, Ana Urda, tiene que frenar constantemente el berrinche entre Nacionalistas y Voz, que se empeñan en comparar quien tiene la bandera más grande.

Al momento de votar puedo distinguir claramente que las caras conocidas son limitadas. Algunos diputados que estuvieron en la primera edición mencionan lo lejos que quedan aquellos días en los que se veían en las listas apellidos como Soriano o Somavilla. (Os prometo que son declaraciones reales). Pero una cosa es innegable, ya sea para un servidor, o para cualquiera de los participantes que lleven ya mas de un año viniendo. El relevo llega y lo bueno se acaba.

Hablando de acabar… Francisco Hernández llega a la presidencia con una de las votaciones más ajustadas que ha visto la historia de la simulación, teniendo alguna abstención de más a última hora. Eso sí, la sonrisa le durara poco, porque el segundo día le toca la sesión de control al gobierno.

Para afrontarla cuenta con la ayuda de su secretaria, Manuela Dorado, y de algunos de los ministros que han ocupado cargos a su lado, como Alberto García, presi de Cambiemos. Y aún con ese plantel, sudan tinta china para sacar adelante su “gobierno de coalición” simulado.

Para el tercer día se guarda lo mejor. En primer lugar por las proposiciones no de ley, que como describe Fernanda Marcos: “Fueron buenísimas, y reflejaron la diversidad de ideas que había en comparación a años anteriores”. Así, las propuestas serias se intercalaron con la formación del Ministerio de la Croqueta, y el reparto de pañuelos y caramelitos para aliviar los dolores de garganta de los diputados de Voz.

Para el cierre, el diputado andaluz Jose Ignacio García respondió a cada pregunta que pudieron formularle, hasta que el tiempo de irse a casa había llegado.

La SIPE ha terminado. Para algunos significa un “hasta luego”, y para otros un “adiós”. Como todo ciclo, la gente se renueva y cambia. 

Pero se llevan algo valioso con ellos. 

El recuerdo de haber podido vivir esta experiencia.

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