Alejandro Pena Díaz

Alejandro Pena Díaz es miembro de Cánovas Fundación, Coordinador de la Escuela de Debate Cánovas-UMA, estudiante de Derecho y ADE, y se considera un multiusos dentro del debate aunque sea un conclusor por naturaleza. Acompáñenme a dar un paseo por la carrera de este debatiente:
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Bueno Ale, vamos a empezar, ¿cómo y cuándo entraste en el mundo del debate?

Empecemos con un pequeño viaje en el tiempo. Todo empezó en segundo de bachillerato en San Estanislao de Kostka cuando Miguel Ángel Ruiz nos pidió hacer un discurso. Sin saber lo que el futuro me depararía, no le presté mucha atención al discurso y salió lo que salió. Él se acercó después de clase y me dijo que tenía dos días para pensarme si quería ir a un torneo de debate que se celebraría en la ya muy conocida y visitada Mollina. Pasaron los dos días, me acerqué a él en el pasillo para comunicarle la decisión, me miró y antes de que articulase palabra alguna me dijo: “Te apunté el otro día”. Le miré y con una sonrisa empezó mi camino en debate. Fue ese momento en el que sentí la ilusión por un nuevo proyecto para mí: Cánovas Fundación. Allí que me planté, con mi equipo y mis formadores (Migue y Rous) dispuestos a dar el primer paso.

No sigo siendo el mismo chico que estaba en el pasillo y todavía me queda mucho por recorrer (dentro y fuera del debate) pero gracias a decisiones como esa y personas como las que me acompañan hoy, estoy aquí.

Ahora la dicotomía clásica. Si te diesen a elegir… ¿Académico o BP? ¿Por qué?

La estaba esperando…No me puedo quedar con uno solo, aunque soy muy fan del debate académico porque es el más realista. Ambos formatos tienen cualidades que me flipan. Del BP me quedo con las técnicas de argumentación y deconstrucción, y la capacidad de improvisación que aporta mientras que del académico me quedo con la consideración de la forma como elemento importante en la comunicación (no nos podemos engañar), la estructura clara y el buen trato de las evidencias (cuando se hace, claro).

Y hablando de formatos, vamos a hablar del eterno olvidado. ¿Es posible debatir en el formato jurídico sin estudiar derecho?

Sí al 100%. Lo único que se necesita para debatir en formato jurídico son ganas de trabajar y aprender. De hecho, esas personas son las mejores. Me encanta utilizarles como filtro para poder determinar si realmente estoy transmitiendo lo que quiero u otra cosa totalmente distinta. El mejor ejemplo lo  tenemos con Myriam Bejarano, estudiante de odontología llegando a la final del Pasarela Judicial de Barcelona y a la final de la Copa Máster de 2018, pobrecita mía el quebradero de cabeza que le dimos con los sistemas de

extradición en Europa. Todo hay que decirlo…La primera vez que le llamé para ir a un torneo jurídico me mandó a donde Cristo perdió la chancla.

Sinceramente, ha sido el mejor formato en el que he debatido por todo lo que me ha aportado: aprender a explicar las cosas de forma sencilla, ser mejor comunicador, conocer expertos en la materia… Me considero un amante del Derecho y todo lo que sea analizar y estudiar de forma exhaustiva cualquier rama jurídica, bienvenido sea.

Y, echando la vista, ¿cuál ha sido el momento más difícil al que te has enfrentado como debatiente en estos años?

Aunque en su día lo hubiese catalogado como momento difícil, sería imposible encasillarlo como tal ahora. Soy una persona optimista que busca soluciones cuando las cosas se ponen feas y que intenta sacar lo bueno de todo aunque todo pinte muy gris. Si he pasado por algún momento complicado en el mundo del debate, ha quedado ridiculizado por mil millones de anécdotas graciosas y experiencias inolvidables. Tiendo a superar lo malo y a quedarme con lo bueno.

Venga, vamos a mojarnos un poco. ¿Qué crees que le falta y le sobra al mundo del debate?

Le sobra competitividad a todos los niveles: debatientes y formadores. Ojo. Soy el primero que cuando va a un torneo lo quiere ganar pero no a cualquier precio. En este sentido, en el mundo del debate se corre el riesgo de cegarte por ganar, ganar y ganar torneos que puede ser un problema como se traslade a tu vida personal. No podemos consentir tampoco que se mire a los debatientes por número de torneos ganados o puntos de orador conseguidos. Me parece una barbaridad. ¿Estamos locos?

También considero que se abusa de tecnicismos en determinados formatos que montan un debate irracional y se corre el riesgo de juzgarlo de forma errónea perdiendo el horizonte que es comunicar con un mensaje claro.

Principalmente, hace mucha falta que se extienda el concepto del debate como un medio y no como un fin. Lo sé. Es fácil decirlo pero luego en el momento todos queremos ganar, pero yo creo que son complementarios: se puede ganar a sabiendas de que este es un medio pero el riesgo de tenerlo como un fin está muy cerca. Por ello, siempre me gusta tener a Pablus cerca porque es el que me lo recuerda todos los días con pequeños gestos. También hace falta paciencia en el plano de los formadores. Es prácticamente imposible inculcar en un corto o medio plazo a una persona nueva en debate todo lo que ha experimentado uno en un largo plazo. De hecho, si lo haces, corres el riesgo de  cargarte a esa persona. Todo tiene su tiempo y hay cosas que debes dejar estar y madurar.

Ya fuera del mundo, ¿cuáles crees que son las aplicaciones del debate en el “mundo real”?

Buah… Esta pregunta me la suelen hacer mis amigos que están fuera de este mundillo. Siempre les digo que te da tablas para todo: convencer a tus padres de algo, negociar las condiciones de algún contrato, decidir el sitio al que vamos a ir a cenar, vender un proyecto e incluso venderte a ti mismo…Podría pasarme la vida enumerando todas las aplicaciones que tiene, pero es que son muchísimas. Algunas las conocemos y otras están por venir.

Entendiendo que existen diferentes formas de evaluar lo mismo, ¿es necesaria una unificación de criterios en cuanto a los jueces a nivel nacional? ¿Por qué?

Pues mira te voy a decir que sí y que no. Desde la perspectiva del debatiente que únicamente considera el mundo del debate, te digo que sí porque el debate es un juego y como juego necesita de unas reglas que sean uniformes para que este sea lo más justo posible. Da rabia que una semana en un torneo te digan “X” y al día siguiente en otro torneo en la otra punta de España te digan “Y”. En ese momento te calientas, te mueres del coraje y demás, pero pensándolo en frío, la vida es así. Y aquí viene la otra respuesta y es que no.

Partiendo de la base de que hay que entender el debate como un medio y no como un fin, el debate tiene que enseñar, en su esencia, a comunicar y ganar en todos los terrenos. No podemos pedir uniformidad de criterio en un juego que es un medio para un fin que es la vida (entiéndase en sentido generalizado) cuando en esta no existe esa uniformidad de criterio.

En gran medida, es lo rico que tiene el debate. Diferentes criterios, perspectivas, formas de entender y ver las cosas…No podemos renunciar a eso porque dejaríamos de ser realistas.

Ya que hablamos del perfil formativo, ¿crees que es importante apostar por las nuevas generaciones en el mundo del debate? ¿Por qué?

Si fuese entrenador de fútbol profesional (sueño frustrado), sería el típico que saca en el minuto 60 con un 0-2 en contra a un chico de 16 o 17 años para darle confianza y hacerle crecer. Soy de los que piensa que sin cimientos fuertes la estructura es frágil. Para ello, tienes que nutrir a los cimientos de confianza, ilusión y emoción. Da igual si después las cosas salen totalmente diferentes a lo que tenías en mente. Dale confianza, salga bien o salga mal, se van a acordar de que un día alguien confió en ellos y eso es lo más reconfortante.

Y si no apostamos ahora por ellos, ¿cuándo?

Y, si tuvieses que darles un consejo a los que va a empezar en debate, ¿qué les dirías?

Les diría varias cosas: disfrutad, no olvidéis, no descuidéis y tened cabeza. Disfrutad porque es una época única de vuestra vida que no se va a volver a repetir. Pero disfrutad de verdad: de las personas que conozcáis, de las experiencias que viváis y de los lugares que visitéis. Que cuando pongáis en el currículum “Campeón del Torneo…” no os acordéis ni del trofeo ni de la pregunta pero sí de las personas que estuvieron contigo, con las que reíste y con las que te emocionaste. Eso es sentirse campeón.

No olvidéis, como decía antes, que esto es un juego. Que aquí todo el mundo quiere ganar pero no todos pueden hacerlo. Hay debatientes buenísimos en el panorama nacional que reparten leña (dialécticamente hablando) y no han podido ganar un torneo. ¿Es duro? Sí. Mucho. Pero ellos son campeones porque saben lo que valen y lo que trabajan. Ser campeón de un torneo más o uno menos no te hace ser mejor debatiente.

No descuidéis y tened cabeza. No descuidéis aquello que tenéis fuera del mundo del debate: es lo que más equilibrio os va a dar. Siempre viene bien un poco de evasión. No pasa nada por no debatir durante 2 meses. Y sí, hace falta tener cabeza, porque el mundo del debate es algo precioso pero hay que saber disfrutarlo y llevarlo. Tener cabeza para entender que unas veces se gana y otras veces se aprende.

Y si hablamos de personas que ya llevan un tiempo aquí, ¿cuál dirías que es tu referente en el mundo del debate?

Soy una persona que siempre barre para casa y en este caso no voy a hacer una excepción. Quedarme con una persona sería muy egoísta y no me estaría ajustando a la realidad en ningún momento. 

Me quedaría con cuatro personas: Bea Picardo, Antonio de la Cruz, Juan Pablo García y Almu Cordero. 

Bea por su personalidad y garra en el debate. Comenzamos juntos en esto y, míranos, aquí seguimos dando guerra como en los viejos tiempos. 

Antonio por su capacidad de darle la vuelta a las cosas, aunque a veces el tiempo se le eche encima, y porque con él todo es más ameno. 

Juanpa por su capacidad de resolución y saber escuchar. Pocas veces he visto personas con tanto talento.

Pero, sin lugar a duda, la persona que me ayuda a ser y estar, la que me rompe los esquemas pero a la vez la que más equilibrio me da es Almu. Me mantiene los pies en el suelo y siempre aporta sentido a lo que hacemos.

Digamos que somos un tándem interesante dentro y fuera del mundo del debate. 

Ya que se que eres un poco pintón, esta tiene un sentido especial. Si tuvieses que concluir toda tu vida en el debate con una frase ¿cuál sería?

Si hay una palabra que me describe como persona es la constancia aunque mi madre prefiera llamarlo en determinados momentos como cabezonería (que no le quito la razón, aunque está por ver), por ello me quedaría con una frase que dice así: “triunfa el que resiste y nunca desiste”

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Debatiente del Grup d’Argumentació i Debat (GAD) de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Barcelona. Estudiante de 5ª del doble grado de Derecho y Ciencias Políticas. Refutador y extensionista. Varias veces subcampeón en diversos torneos de debate, a lo largo de sus 3 años y medio de carrera en este mundo, además de militante y responsable de comunicación de un partido político. Este es Gorka Samaniego Asenjo:
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