¿Es beneficiosa la crispación en nuestro panorama político y social?

A todos nos impresiona las tornas que ha tomado la situación política y sus efectos en nuestra sociedad. Pablo Catalina, estudiante de 1° de bachillerato y debatiente del Club de Debate Montpellier, trae esta cuestión a ElDebatiente.
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La polarización política es un proceso por el que los partidos se sitúan en los extremos provocando la pérdida del carácter central y acentuando las confrontaciones de ideas debido a que estas están cada vez más alejadas. Con la aparición en 2013 del partido político VOX y un año más tarde de Unidas Podemos el panorama político en España está cada vez más polarizado, lo que hace que partidos como el PP o el PSOE hayan cambiado su estrategia para acercarse a las ideas de los votantes de estos partidos, intentando conseguir así su apoyo. Esta estrategia ha provocado enfrentamientos y recriminaciones entre todos ellos. Desde las últimas elecciones ha ido aumentando la crispación acentuándose en la campaña electoral de las elecciones autonómicas de Madrid. El ejemplo más reciente se dio el día 23 cuando Pablo Iglesias, candidato de Unidas Podemos abandonaba el debate convocado en la cadena SER tras la no condena por parte de la candidata de VOX Rocío Monasterio a las amenazas de muerte recibidas por él y su familia. Esta crispación política poco a poco se está convirtiendo en crispación social, provocando confrontaciones entre los mismos ciudadanos. Como ejemplo, tenemos el mitin de VOX convocado en el distrito de Vallecas, donde se dieron una serie de agresiones por parte de radicales tanto a los intervinientes como a la policía. Si comparamos la escena actual con la de hace no muchos años, esta situación no existía. A pesar de las distintas ideologías primaba el respeto entre los dirigentes políticos. La lucha era por la presentación de programas e ideas y no la crítica continua al adversario.

La crispación política se da a través de una serie de tensiones entre los diferentes partidos políticos, a veces incluso entre las personas del mismo partido. De este modo estos están menos dispuestos a colaborar entre ellos pudiendo favorecer la creación de nuevos partidos. Esto es realmente favorable a la sociedad debido a que cuantos más partidos haya, aunque la diferencia sea mínima, los ciudadanos estarán mejor representados. Esto significa que, a pesar de que los votos estén más distribuidos y sea más difícil la toma de decisiones políticas, sus intereses e ideales estarán más presentes en las decisiones que se tomen.

Esta crispación tiene un carácter negativo ya que cuando se da, se deja de hacer política para llevar a cabo ataques personales y faltas de respeto. También esta situación provoca crispación social. Esta crispación social viene dada porque los ciudadanos se ven representados de una manera muy personal con las ideologías de los partidos y cuando estas son cuestionadas o criticadas por otros se sienten realmente atacados provocando así una actitud defensiva que en algunos casos lleva a la violencia.

Así pues el debate está servido.

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