¿Es el discurso de P!nk el perfecto ejemplo de madre irresponsable?

Juan Pablo García Pinzón, estudiante de Derecho y ADE, sirve a debate la actual polémica de Pink.
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No sigo los MTV Video Music Awards. 

Nunca he escuchado una canción de P!nk (al menos, conscientemente y por decisión propia). 

Y por supuesto, no pasé la noche en vela para ver la edición de 2017, en la que P!nk recibió el premio Michael Jackson y recitó el discurso sobre el que hoy escribo.

Entonces, ¿por qué demonios estoy dando mi opinión sobre ella, su discurso y si es o no una madre irresponsable? 

Fácil: El discurso de la galardonada se hizo inmediatamente viral, fue compartido miles de veces en los muros de Facebook y llegó hasta gente como yo, a quienes nos importaba un comino P!nk porque poco o nada tenía que ver con la gala en sí, su música o los MTV VMA. Y fue el protagonista de uno de los ejercicios con los que arrancó la Escuela de Debate Universitario de Cánovas este año. 

Por si aún no lo habéis visto, el discurso comienza con una anécdota sobre su hija, la cual le dice textualmente lo siguiente: “Mamá, soy la niña más fea que conozco. Parezco un niño con el pelo largo”. Aunque no es difícil imaginar sobre que tratará con este inicio, os dejo el enlace aquí para que lo veáis por vosotros mismos. 

El discurso trataba de reivindicar que no hay nada malo en ser diferente, sino que incluso es positivo, ejemplificándolo con artistas como Michael Jackson, David Bowie o Freddie Mercury mientras aprovechaba para lanzar un mensaje de apoyo a la pequeña y elogiarla tanto a ella como al resto de artistas por “seguir su propio camino”. 

Entonces, ¿de dónde viene la polémica? ¿Por qué ese discurso haría de P!nk el perfecto ejemplo de madre irresponsable?

Como debatientes que somos (o intentamos ser), debemos plantear ambas posturas.

Rápidamente se nos pueden venir a la cabeza varios motivos por los que estar a favor en dicha pregunta. Por ejemplo, que una madre responsable no expondría ante millones de personas las preocupaciones de su hija menor de edad arrebatándole su intimidad. 

O que es propio de una madre irresponsable utilizar la imagen de su hija en beneficio propio para despertar ternura y conseguir un mayor impacto en su discurso y aumentar su fama, aunque esto suponga exponer a la menor a los medios de comunicación.

 Incluso podríamos cuestionar si una madre responsable influiría tanto en el estilo de vestir y el peinado de sus hijos plasmando en ellos su imagen para que forzosamente sean diferentes y privándoles de que decidan la suya propia.

Por otro lado, argumentos que nos antojan una respuesta negativa son que con su discurso P!nk no solo le brinda públicamente y en un momento tan especial, su apoyo, reforzando su autoestima como haría una madre responsable con sus hijos. También le muestra que no hay un solo tipo de belleza, le enseña a aceptarse tal y como es, transmitiéndole que no debemos dejar que la opinión de otros condicione nuestra imagen y autoestima. Le explica que ser “diferente” no es sinónimo de fracaso, respaldándose en otros artistas o incluso en ella misma. 

Escarbando algo más en el discurso, podríamos hasta decir que en cierto modo de su discurso se desprende una defensa, aunque difusa, de los colectivos minoritarios (como andróginos), dándole a su hija un modelo a seguir e inculcándole unos valores loables.

Cada postura tiene sus pros y sus contras. No es mi intención daros un veredicto, pero si que me gustaría compartir la siguiente reflexión:

P!nk, con su discurso, anima a su hija, y a los millones de jóvenes que le ven y que le siguen, a apartarse de lo convencional. A creer que no hay nada negativo en ser distinto de los demás (aunque paradójicamente todos seamos únicos). Pero…

¿Qué es exactamente ser diferente? 

¿Debe prevalecer el individualismo a la unidad?

 ¿Es correcto animar, especialmente a los más jóvenes, a apartarse de las normas dictadas por la sociedad? 

¿Con acciones como ésta, les dotamos de pensamiento crítico o fomentamos su desobediencia?

El debate, pues, está servido.

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