¿Existe actualmente ética en los medios de comunicación de masas?

Hay quiénes dicen que los medios son el cuarto poder de una democracia. Lo que no podemos dudar es que influyen en gran medida. ¿Existe ética en ellos? Alejandro Millán Sánchez, Tesorero de CDU por segundo año consecutivo y participante y juez en torneos de todo el circuito, zanja la cuestión.
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Hoy en día, los medios de comunicación son capaces de transmitir las noticias más rápido que nunca, incluso hasta podemos ver los acontecimientos en directo. Esta situación ha generado que deban ser más competitivos para captar la atención del público, ya sea en la inmediatez de las noticias, o en la persuasión respecto a los distintos sucesos sociales, políticos y económicos.

En el pasado, al no existir dicha competitividad, era más fácil corroborar la información, permitiendo que se informase de manera veraz y objetiva. Es aquí donde se encuentra el debate en cuanto a la pérdida de moralidad o no de los medios, como vía para ser los primeros en ofrecer las noticias, pudiendo en numerosas ocasiones aportar fake news.

Pero, ¿por qué es tan importante la ética en los medios de comunicación? Los medios son fundamentales para desarrollar nuevas formas de transmitir y crear ideas; y, además, responden a un derecho básico para el desarrollo de una correcta democracia. De esta forma, si se pierde dicha ética, se corre el riesgo de que la forma de pensar de la sociedad se dirija hacia la pérdida de la moralidad y no sea posible desenvolverse en una democracia real. Esto, indudablemente se refleja en los procesos electorales.

Por este motivo, es esencial la existencia de medios de comunicación veraces, libres e independientes. Sin embargo, el fin de la objetividad se convierte en una tarea ardua en el punto y hora en que los medios se encuentran influidos políticamente, algo que garantiza la distorsión de la realidad y la conversión de un medio, en una máquina de hacer votos. 

Su influencia es innegable dado su reflejo en la sociedad, fomentando que inconscientemente se eduque y creen estereotipos que moldean los gustos y la forma de pensar. Y es que, en los últimos tiempos se ha podido corroborar que, muchos de los medios de masas más conocidos por la ciudadanía no comunican con los valores idóneos, y, de hecho, éstos pueden llegar a ser perjudiciales moralmente para los espectadores. Por tanto, si estos medios proyectan acciones violentas, se normalizan por los espectadores y se fomenta que se repitan dichas conductas.

No obstante, dado que muchas personas ya conocen los aspectos negativos de numerosos medios de comunicación en masa, cada vez existe más concienciación acerca de esta problemática. Por ende, podemos afirmar que en los últimos años ha aumentado considerablemente el número de personas comprometidas a adoptar una opinión contrastada. Esto se debe principalmente a la lectura crítica y analítica de los mensajes que se reciben, para lo que es fundamental cultivar el pensamiento crítico. 

Asimismo, es importante destacar que actualmente, la gran mayoría de la población cuenta con formación suficiente en cuanto a investigación y comparación de noticias, lo cual permite facilitar esta tarea, sumándose la gran diversidad de medios de comunicación para que todos podamos contraponer información y construir un pensamiento crítico. 

Así pues, el debate está servido. 

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