¿Tiene sentido que exista en la sociedad actual el término ‘Feminazi?

·Feminazi" es el término que combina feminismo y nazismo. ¿Tiene sentido mantenerlo? Sobre ello nos habla Cristina León Pérez-Gascón, Estudiante de 1º de Bachillerato de Ciencias Sociales del Colegio San Estanislao de Kostka.
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No cabe duda que 2018 ha sido un año de denuncia, reflexión y cuestionamiento desde la zona de influencia del feminismo y de su crecimiento en el terreno periodístico, entre otros. Algunas veces relata acontecimientos, otras recuerda, muestra, visibiliza. Se mire por donde se mire, siempre denuncia. También se oyó a menudo el término feminazi.
¿Ofendidas?, ¿gritonas?, ¿quejumbrosas?, ¿histéricas?, ¿utópicas?…. ¿Quién inventó este término de apariencia descabellada?
Etimológicamente, la palabra Feminazi es un término formado por ‘feminista’ y ‘nazi’ relacionando el feminismo con el nazismo, comparando derecho como el aborto con el Holocausto consumado por los nazis. El origen del término feminazi se remonta a la década de los noventa y fue popularizado por Rush Limbaugh, un periodista republicano estadounidense, que utilizó el término para criticar a las mujeres que defendían el derecho al aborto. Limbaugh popularizó el uso del término en una de sus más célebres obras, Cómo deberían de ser las cosas, publicada en 1992. En su libro deja claro quien acuñó el término: el profesor de la Universidad de California, Tom Hazlett, el cual lo inventó en un ensayo que escribió cinco años antes del libro de Limbaugh. Este periodista republicano comparaba el aborto con el “holocausto del siglo XX”, afirmando que las feminazis pretenden lograr “tantos abortos como sea posible”. Pero no se quedó ahí, y extendió el termino, creando una analogía simplista basada en que toda feminista era feminazi, y así, del feminazismo al hembrismo solo había un paso. Así se mantiene erróneamente hoy en día, concibiéndose como un término peyorativo para referirse a todas aquellas feministas que llevan el movimiento al fanatismo, dejando de lado la esencia de éste, la búsqueda de la igualdad entre el hombre y la mujer .  
Para unos, el feminismo debería de ser el logro de la ecuanimidad, y consideran que gran parte de la retórica feminista ha cruzado la línea de criticar el sexismo a criticar a los hombres. Se condenan todos los actos masculinos como si fuesen un síntoma de complicidad sexista. Si esto se hiciera con mujeres, se tacharía de claro odio vulgar hacia estas. Se han creado conceptos como ‘mansplaining’ para calificar todo argumento de un hombre que moleste a una mujer. Por ello, para unos tiene sentido que exista el término feminazi, ya que realmente una parte de la sociedad femenina “radicaliza todo acto”, y aunque etimológicamente tenga otro significado, éste ha evolucionado en la décadas siguientes. 
Para otros, el feminismo busca deshacerse de las garras de la sociedad heteropatriarcal. Entablando conceptos, el feminismo es un movimiento que defiende el derecho a la vida, por lo que denominar a una feminista como tal, sería contraproducente. Chistes, memes, insultos y discriminación es lo que se asocia a esta palabra, y se ignora la verdadera connotación de su significado sin saber que no es un término nuevo. Asociar un movimiento que busca la igualdad de oportunidades, derechos y equidad de género con otra en la que se compara el nazismo, es sencillamente una banalización desmoralizadora. Y cabe añadir que esta palabra nace gracias a la desinformación.

Lo que Limbaugh desconocía, a todas luces, era que Hitler, líder del nazismo, desterró a muchas feministas, haciendo incompatible la analogía hecha.¿A favor o en contra? El debate está servido.

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