Según la Sociedad Española de Cirugía Estética y Reparadora, en la última década, el aumento de las intervenciones estéticas en España ha sido del 215%. Lejos de pretender realizar un juicio de valor respecto de esta cifra, es innegable que el porcentaje no pasa desapercibido. El II Torneo Nacional Aduz se encargó de poner sobre la mesa la reflexión ante cifras tan llamativas:
¿Es positiva la normalización de las operaciones estéticas en la sociedad?
Esta fue la pregunta que llevó a 16 equipos y 57 debatientes se reunieran en Zaragoza los días 18 y 19 de septiembre.
4 rondas clasificatorias, seguidas de las rondas eliminatorias, llevaron a la Facultad de Derecho a abrir las puertas de su Aula Magna, el Salón de Grados, y la Sala de Vistas, hasta llevar la Gran Final al Salón de Actos del Centro de Historias de Zaragoza. Las semifinales enfrentaron a la Universidad Carlos III (a favor), con Dilema (en contra) y a ADUSAL (a favor), con Dicentis (en contra). De estos cruces salieron los dos finalistas: la Universidad Carlos III y Dicentis, que mantuvieron esas mismas posturas en el debate por el título.
Finalmente, la Sociedad de Debate de la Universidad Carlos III se alzó con la victoria, llevándose los diplomas acreditativos y una réplica de la Basílica del Pilar. Dicentis, subcampeón de este II Torneo Nacional ADUZ, recibió otra réplica del emblemático monumento zaragozano.
Los reconocimientos a las mejores intervenciones distinguieron a Guillem Boigues, de la Universidad de Comillas, por la introducción y la conclusión; a Sara Bouma, de Dicentis, por la primera refutación; y a Valerio Pérez, también de Comillas, por la segunda refutación. Todos recibieron un diploma y unas castañuelas de jota conmemorativas. Asimismo, Erik Romero fue reconocido como mejor orador del torneo. Pero los premios no se limitaron únicamente a galardonar debatientes, pues Rodrigo Soriano fue elegido como mejor juez.
Si los premios ya escondían una gran conexión con la noble ciudad, fuera de salas, Zaragoza jugó un papel fundamental en tan buena experiencia. Entre la comida y la final, algunos miembros de ADUZ hicieron de guías para los equipos interesados y les mostraron lugares del Centro, entre ellos la Plaza del Pilar. Miguel, el león que ejerce de mascota de la asociación, acompañó el recorrido. La convivencia continuó con una cena y una fiesta en La Antigua, en la Gran Vía de Zaragoza. Y así, entre debate, cultura, premios, y risas, finalizó la II edición del Torneo Nacional ADUZ, aunque desde aquí, les invitamos a seguir reflexionando…
Nos vemos pronto, aquí, en ElDebatiente, la casa común del debate en español.