Muy buenas. Hoy tenemos en ElDebatiente a Iván Nogués, debatiente y formador de la Asociación de Debate de la Universidad de Zaragoza. Gracias por atendernos.
Buenos días, gracias a vosotros.
Vamos a entrar en materia con una pregunta personal. ¿Cómo definirías al Iván debatiente?
Siento que el Iván debatiente es una versión más asertiva de mi «yo» normal. En el día a día, a veces nos guardamos cosas o somos demasiado pasivos. Sin embargo, cuando llega el debate, estamos mucho más predispuestos a decir lo que pensamos. Es el momento de hablar sobre esos temas para los que llevamos mucho tiempo preparándonos. Por eso, mi versión en el atril tiene más ganas de expresar lo que realmente piensa.
¿Qué ventajas y desventajas tiene debatir en un club como ADUZ?
Empezaré por las desventajas. Quizá la más importante es que somos un club pequeño. Esto implica ciertas limitaciones, como no tener tantos formadores como otras asociaciones más grandes.
No obstante, ese hecho de ser pequeños es precisamente lo que más nos enriquece. Cuando vamos a un torneo, sentimos que toda la asociación está con nosotros. Al no ser tantos, nos conocemos todos. Cada vez que pasamos de ronda o que el juez anuncia que el ganador es ADUZ, sentimos que triunfa todo el club. Es una sensación de familiaridad que solo se consigue en un club así.
¿Cuál crees que es un valor decisivo en el debate?
Para mí, el valor fundamental es el coraje para crear, porque el debate no deja de ser un arte. Son intervenciones donde tenemos la capacidad de generar un discurso y conectar con otra persona. El método para lograrlo es tan versátil que se convierte en algo artístico. El debate nos ofrece la oportunidad de ser valientes y generar belleza al argumentar.
¿Cuál es el mejor método para hacer una refutación decisiva?
Cuando empecé, cometía el error de intentar refutar absolutamente todo lo que decía el equipo contrario. Eso impedía llegar a la idea principal o al meollo del asunto. El método más importante es saber seleccionar qué es lo más relevante dentro del debate. Aunque sepas refutar muchas cosas por la preparación que llevas, lo que funciona es elegir la refutación que aporte más valor e incline la balanza a tu lado.
¿Qué priorizas a la hora de preparar un debate?
Mi equipo y yo siempre priorizamos el fondo. Sentimos que, con una buena formación, es mucho más fácil improvisar o salir de los apuros en los que nos meta el rival. Nos aseguramos de encontrar estudios y evidencias que respalden cada palabra. Buscamos que todo lo que expliquemos tenga una base sólida en conclusiones científicas o documentos oficiales.
¿En qué aspectos crees que puede mejorar el circuito nacional?
Uno de los problemas es la competitividad excesiva. Es fácil caer en la idea de que lo único importante es el éxito. Sin embargo, debemos priorizar el aprendizaje. Cuando buscas aprender, perder contra un equipo ya no se siente como una derrota, sino como una ayuda para mejorar.
Antes imaginaba el debate ideal como aquel donde destruía todo lo que decía el contrario. Ahora entiendo que el debate ideal es estar con tus amigos y ver a la otra parte de la mesa no como rivales, sino como personas que aprenden contigo. Deberíamos centrarnos menos en el éxito y más en construir esa «belleza conjunta».
¿Cuál ha sido el torneo más difícil de tu carrera?
Probablemente el Torneo Persán de Sevilla de este año. Había muchísimos equipos y estaban los mejores del circuito. Además, competía en dupla con mi compañero Pablo por primera vez fuera de casa. Fue una situación difícil que nos obligó a colaborar de forma más improvisada. Fue muy enriquecedor para entender que en el debate siempre habrá situaciones inesperadas a las que hay que saber responder.
¿Quiénes son tus principales referentes?
Es complicado porque hay auténticos ídolos, pero los divido por turnos. Introducción la de Samuel Fernández (Comillas), quien nos enseñó que este turno es una oportunidad para hacer arte. En refutación me quedo con Rocío Membrives (UC3M), por su contundencia y talento para elegir lo más pertinente para refutar. En contrarrefutación Alberto García Chaparro (Comillas), por su capacidad de refutar de forma estética, intuitiva y sencilla. Voy a mencionar la tercera refutación de Erik Romero (ADUEEE), por su talento para leer el debate y explicar quién gana de forma clarísima. Para la conclusión, Ignacio Blanco (UC3M), por redefinir el turno y darle un peso mucho más relevante. Quiero mencionar a jueces como Álvaro Pineda (UC3M), por su visión profunda del debate y sus feedbacks tan útiles.
Obviamente mis compañeros también son importantes. Pablo, Miguel, Pedro y Álvaro. Son mis mayores referentes: me enseñan tanto en el debate como en lo humano.
Muy interesante, Iván. Gracias por dejarnos conocerte mejor.
Gracias de nuevo a vosotros.