Nuestros debatientes no se cansan de la adrenalina, y es por eso que este fin de semana 36 equipos participaron en el VI BP Complu, el formato de torneo favorito de los refutadores inquietos, el cual tuvo lugar el pasado 20 y 21 de marzo en las facultades de Derecho y Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid. Si algo se notó fue la ilusión de la organización, que este año decoró las acreditaciones con llaveros de patos pequeños que causaron mucha diversión.
En esta ocasión, la Sociedad de Debates Complutense no dejó a los equipos indiferentes, pues otro año más la diversidad de temas a debatir ha destacado como característica del torneo. Estructurado en cinco rondas de grupos y dos eliminatorias, temas geopolíticos, filósofos y problemáticas sociales salieron a colación entre temporizadores, nervios y contundentes refutaciones, y es que desde la estructura del sistema educativo hasta la Ley del Todo fueron puestas en duda en las primeras cinco rondas.
A pesar del nivel, no todos podían pasar, y fueron los equipos de URJC La Claridad de la Milanesa, UCM La leyenda del mono trufero, UC3M PA, Hemos venido a molestar, UCM-COM Indalo DB, UCM-COM GAD-UAM, Indalo Sorlohz y URJC Relative authoritarianism los que pasaron a la semifinal, en la que el tema que se trató hizo sacar las reflexiones más profundas de los debatientes con el objetivo de encontrar el origen del deseo en la humanidad.
A pesar del deseo de todos los equipos de pasar a la gran final, fueron los equipos de URJC La Claridad de la Milanesa, compuesto por Clara Domingo y Lucas Lotti; UCM La leyenda del mono trufero, con Raúl Viñas y Abel Recio; UCM-COM Indalo DB, con Beatriz Tavares y Diego Gálvez; y UCM-COM GAD-UAM, con Diego Rubio y Andreu García, los que llegaron a esta. Y solo podía acabar el torneo por todo lo grande con uno de los temas más hablados de la actualidad, el patriotismo constitucional y su papel en las democracias actuales.
Llegaba la hora de los premios, sin embargo, los finalistas ya habían ganado, pues los cuatro se habían clasificado para el Campeonato Nacional. Fue el equipo de la UCM La leyenda del mono trufero, quien obtuvo la victoria recibiendo su correspondiente premio económico, de 300€, al igual que el trofeo estrella del torneo, los peluches de ganso que cargan con el orgullo institucional de la Universidad Complutense, recibidos también por los ganadores de las menciones individuales junto a los diplomas.
Pero esto no es todo. Entre los 33 jueces, obtuvo el reconocimiento a mejor persona jueza Pablo Ponce, a mejor persona oradora Abel Recio, y por último, en un empate a mejor persona oradora novata entre Héctor Marsella y Álvaro Conde, fue éste el que se llevó el reconocimiento en el último enfrentamiento del torneo: un duelo a piedra-papel-tijera.
El torneo terminó por todo lo alto en la sala CATS, donde los debatientes liberaron la adrenalina de las rondas entre risas y baile. Y aunque sabemos que ya tenéis ganas del próximo, nosotros os amenizaremos la espera con más la semana que viene aquí, en ElDebatiente, la casa común del debate en español.